Homilía: La Solemnidad de la Santísima Trinidad
Dios Es Amor Absoluto
Fr. William Holtzinger
June 10/11, 2006

 
Hoy celebramos la Solemnidad de la Santísima Trinidad.  Esta es la celebración de nuestra creencia dogmática o sea sin duda de que Dios al mismo tiempo es uno, es representado en tres personas distintas: Padre, Hijo, y Espíritu Santo.  No son tres Dioses separados.  Es un solo Dios en tres partes.  Tres partes iguales, eternas y divinas.  No existen palabras o ilustraciones que puedan explicar o mostrar este misterio.  A San Patricio se le ha atribuido el haber tratado de ofrecer una ilustración de la Santísima Trinidad con un trébol, o sea, una planta con tres hojas.  Otra ilustración puede ser la ecuación matemática uno por uno, por uno, es igual a uno, (1 X 1 X 1= 1).  Pero, yo me pregunto si la mejor muestra se encuentra en la declaración que el Dios Trino es una comunicación de personas, un amor que esta siendo compartido, vivo y personal.  San Agustín intentó ofrecernos esta ilustración cuando él describió a la Santísima Trinidad  como una relación personal entre dos enamorados.  El describió al Padre como el enamorado, y al Hijo como el que recibe el amor, y al Espíritu Santo como el amor entre el Padre y el Hijo.  La cosa que me convence de esta ilustración es de que, esto es esencial para tener y mantener buenas relaciones y esto es personal.  Como personas, nosotros mismos fácilmente nos podemos identificar con esta ilustración.  Claro que, esto tiene sentido porque hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios.  

 
Como Cristianos, estamos siendo llamados a vivir en esta imagen.  Estamos siendo llamados a compartir esta buena nueva.  Nuestros Sacramentos son personalmente fundamentales.  Hasta el bautismo, que es parte de la “gran comisión” proclamada en el Evangelio de hoy, estamos siendo llevados dentro de una relación especial con Dios y su Iglesia.  

 
Así que, para que podamos imitar a la Santísima Trinidad más completamente, tenemos que vivir en comunidad.  Necesitamos dar amor y recibir amor.  Tenemos que ser personas que encarnemos amor en nuestras palabras y en nuestras acciones.  Así que, hagamos solamente eso.  Cuando reciban la Santa Eucaristía hoy, conviértanse en el que reciben.  Sean buena nueva para otros.  Amen a los que viven con ustedes.  Amen hasta aquellos que no les caen bien.  Permitan que la presencia de Jesucristo en sus vidas, transforme todo sufrimiento y dolor en amor.  Permitan que él les limpie de todo resentimiento y coraje y lo reemplace con amor.  Así ustedes estarán compartiendo con otros el gran misterio de la Santísima Trinidad.  Entonces ustedes le comunicarán a otros que Dios esta con nosotros hasta el final de los tiempos.  Amén.