Homilía: La Ascensión, Año B.
by Padre William Holtzinger
May 28, 2006
Hoy celebramos la Ascensión. Esta solemnidad
conmemora la ascensión de Jesús al cielo. Desde su lugar en el cielo, ahora
el puede estar con nosotros en cualquier lugar y a cualquier hora. En la
Escrituras, algunas de las imágenes que son usadas para el cielo son de ir
hacia “arriba”, “en las nubes”, “sobre la tierra”, y “lejos hacia arriba”.
Si estas descripciones se entienden literariamente, tendremos que concluir
que el cielo esta en el aire, o lejos en algún lugar del espacio. ¿Pero, es
ahí dónde el cielo, o la gloria están? ¿Podría alguna persona en verdad
describir qué es el cielo? ¿Qué imágenes se les vienen a la mente cuando
ustedes piensan en el cielo? La verdad es que el cielo no esta simplemente
arriba o en el espacio. Si esto fuera así, ¿no piensan que nuestros
telescopios ya lo hubieran encontrado? Así que, el cielo es una existencia
que “ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, las grandes cosas que
Dios ha preparado para aquellos que creen en él” (1Cor 2:9). Así que, el
cielo está muy lejos de nuestro entendimiento. Pero, eso no quiere decir
que no podamos entender nada sobre el cielo. Desafortunadamente, a los
fundamentalistas les gustaría hacernos creer que a cada uno de nosotros se
le entregará una casa y que la calle será pavimentada con oro. Esa clase de
literalismo no nos ayuda. De hecho, al interpretar esa información
literariamente puede ser dañina para nuestra fe. Tenemos que defender la
verdad y publicarla para toda la gente.
Ahora mismo al productor de la película, El
Código de Da Vinci, le gustaría que creyéramos en algunas cosas que también
son dañinas para nuestra fe. En éste caso es más que la mal interpretación
de algunas cosas, también es sobre mentir y engañar a la gente. De igual
manera, tenemos que buscar la verdad y gritarla a los cuatro vientos. Mucha
gente ha visto esta película o ha leído el libro y ha creído lo que ha visto
o leído. Por favor, denme algunos minutos y a lo mejor le puedo llegar al
punto de los errores que se han cometido para que ustedes mismos se puedan
defender de las personas que les comuniquen que la película y el libro están
mostrando la verdad sobre la historia.
Primero, El Código de Da Vencí, dice que
Jesús nunca fue divino y que la Iglesia se ha valido de cualquier forma de
violencia posible para forzar la creencia de la divinidad de Jesús en los
primeros he humildes cristianos. Por eso dicen que no había resurrección ni
tampoco ascensión. Lo cierto es que Jesús proclama que él es igual a Dios
Padre. Esta fue la razón por la cual los judíos lo mataron. Nosotros no lo
inventamos. La historia del libro y de la película también dice que Jesús
estaba casado con Maria Magdalena y que ellos tuvieron una hija. Lo cierto
es que ese es un matrimonio que nunca existió, y no hay evidencia para
demostrar lo contrario. El Código de Da Vencí quiere que creamos en una
sociedad secreta, llamada el Priori de
Sion y que ésta sociedad ha mantenido el
linaje de la sangre de Jesús en secreto desde el año (1099) mil noventa y
nueve D.C., después de Cristo, y que la Iglesia ha estado tratando de matar
a los miembros de esa sociedad desde esa época.
El autor dice que Leonardo Da Vencí era uno
de sus líderes y que él escondió en sus pinturas las pistas de ese linaje de
la sangre de Jesús. Lo cierto es que el Priori de Sion en realidad nunca
fue un grupo religioso, ni tampoco existió en los tiempos de Leonardo. Los
tres hombres que crearon este club privado en (1953) mil novecientos
cincuenta y tres y no en el (1099) mil noventa y nueve, crearon falsos
documentos para tratar de comprobar lo que el autor escribió. ¡El priori de
Sion es un fraude! El libro también dice que la Iglesia es culpable de
haber matado 5 cinco millones de mujeres durante los juicios de las brujas
para reprimir cualquier poder que esas mujeres pudieran practicar en otras
personas.
Bueno, eso si que es el colmo. Un evento de
esa magnitud no pudo haber pasado sin que ninguno de los historiadores lo
haya notado. Las mentiras continúan y continúan. No tengo suficiente
tiempo para ni siquiera para hablar de lo mas insignificante.
Pero comoquiera, necesitamos levantar
nuestros corazones y nuestras mentes a la realidad de que Jesús en verdad
murió y resucitó de entre los muertos, y que él ascendió al cielo. Tengan
mucho cuidado sobre lo que leen o ven en la televisión. La Ascensión de
Jesucristo es una realidad. Hubo testigos y lo escribieron muchas veces en
la Biblia. Al autor del Código de Da Vencí le gustaría que nosotros
creyéramos que la Biblia es simplemente el trabajo de humanos, y
especialmente de hombres que querían el poder para controlar la Iglesia. La
verdad es que los primeros creyentes en verdad fueron testigos de la muerte
de Jesús, de su resurrección y de su ascensión. No crean en toda la basura
que se les presente por teólogos populares que dicen todo lo contrario.
La Ascensión es una razón para regocijarnos. Nosotros seguimos a Jesús he iremos a donde él ha ido. Así que, la Ascensión nos da esperanza para el futuro. Un día seremos levantados al cielo para vivir con él en perfecta armonía. Pero mientras eso llega, experimentaremos el cielo al recibir a Cristo en la Santa Eucaristía. Recuerden que donde quiera que Cristo esta, el reino del cielo también esta. Así que, vengan al banquete a recibir una probadita de lo que verdaderamente es el cielo. El es real. El es verdad. Esto no es trabajo de ficción. Esto, mis hermanos y hermanas es la Buena Nueva de Dios. Amén.