Homilía del Sexto Domingo de Resurrección
Ama
Porque Dios te Amó Primero
de Padre William Holtzinger
May 21, 2006
Cuando yo era joven, me costó mucho poner en mi cerebro que Dios me amó
antes de que yo le amara a él. Muy dentro de mí, pensaba que para ser amado
yo tenía primero que mostrar el amor. Pensaba que tenía que ser una persona
bien amorosa antes de que alguien me amara, o antes de yo pudiera recibir
amor. Mi amor, mi cuidado, mi decisión de amar a Dios era lo más
importante. Después cuando crecí un poco más, reconocí que todo lo que
tenía, todas las habilidades de las que era capaz, toda la gente que conocía
era posible solamente a través del amor de Dios. Así que, desde entonces he
concluido que el amor de Dios es más importante. Ahora entiendo que el amor
de Dios precede el mío, y que mi creencia de que mi amor era el más
importante era simplemente arrogancia e ignorancia.
Así
que, en ves de alegrarnos en nuestra grandeza personal, alegrémonos en la
realidad de que Dios escogió amarnos antes que nosotros le amaramos a él.
El lo hizo libremente y sin condiciones. Dios los ama. ¿Ustedes creen lo
que les digo? Dios los ama. Dios continúa amándolos hoy. Dios los ama
ahora mismo. Dios los ama. Dios los amó antes de que ustedes supieran lo
que significa amar. El no esperó hasta que ustedes lo entendieran. El no
esperó hasta que ustedes lo merecieran e hicieran un cambio en sus vidas.
El no esperó hasta que ustedes le hicieran una dedicación u ofrecimiento
personal a él. Dios los amó hasta cuando ustedes dejaron de amarlo a él.
¿Por
qué hizo él esto? Eso es la naturaleza de Dios. Dios es amor. El nos dijo
todas estas cosas para que pudiéramos alegrarnos todavía más en ese hecho.
El quiere que su amor y su gozo estén en nosotros. El desea que nuestras
vidas estén llenas y completas. Ninguna cantidad de posesiones hará nuestro
gozo completo. Pero, Dios puede hacer eso. ¿Ustedes quieren gozo y amor?
Abandonen su corazón en el amor de Dios. Permitan que él tome las riendas
de su vida, entonces ustedes encontraran el verdadero gozo y el verdadero
amor.