Homilía del Cuarto Domingo del Tiempo Ordinario
¿Quién es la Autoridad de Ustedes?
by Fr. William Holtzinger
Jan. 28/29, 2006

 
Piensen sobre una persona que habla con autoridad.  (wait)
¿De donde se toma esa autoridad?  (wait)
Una buena autoridad es usada para el bien de los demás.  Esa persona reconoce cuando esta equivocada y también escucha a otras personas de autoridad.  Pero una persona que abusa la autoridad es como un dictador.  Esa persona siempre esta tratando de ganar poder, y no le importa los medios que use para obtenerlo.  
Moisés en nuestra primera lectura es una gran persona.  Lo mismo San Pablo en la segunda lectura.  Y claro, también Jesús en el Evangelio.  Jesús hablo con tanta autoridad que sus palabras eran literalmente la Palabra de Dios.  Los poderes del mal ni de chanza podrían contra el.  Esto precisamente, es muy importante recordarlo cuando nos encontramos  con el maligno.  Invoquen el nombre de Dios.  Reclamen la gracia que se les prometió cuando fueron bautizados, y renuncien al maligno que confronta sus corazones.  
Cuando alguien tiene autoridad sobre nosotros, nos convertimos en personas obedientes.  La palabra “obediente” viene del Latín y quiere decir “escuchar”.  Esto es mucho mas que oír, porque envuelve nuestras acciones a lo que se nos esta diciendo.  Algunas veces nuestros niños nos oyen cuando les pedimos que saquen la basura, pero solamente cuando hacen lo que los papás les piden entonces si están escuchando.  Esposos y esposas tienen problemas también con esto.  “Tu nunca me escuchas”, es una frase muy común.  
Pensemos en otras personas o grupos con autoridad a los que escuchamos.  El Superbowl se esta acercando.  Algunos de ustedes son Seahawks o Eteelers admiradores.  Si ustedes no les gusta el football americano, me imagino que muchos de ustedes, como quiera tienen su deporte favorito, o su equipo favorito.  Y por eso, cuando nuestros jugadores favoritos hablan, nosotros escuchamos.  Los comerciales que son presentados durante un juego importante son los comerciales que cuestan muchos millones de dólares.  Los productores de estos comerciales invierten todo este dinero porque ellos saben que alguien los va a ver, y no solamente a ver, pero también los van a “escuchar”.  A ver papás, ¿De donde creen ustedes que sus hijos toman tanta ideas para pedir regalos en sus cumple años, o en la Navidad, en cualquier otra ocasión?  Los comerciales nos hacen obedientes.  Ellos nos dicen que necesitas comprar, y nosotros lo compramos.  Esto no seria tan malo si la causa de ellos fuera la verdad del Evangelio.  La realidad es que la mayoría de ellos no tienen ni una gota de verdad.  
Por eso es muy bueno venir a Misa.  Aquí se nos recuerda de la verdadera autoridad.  San Pablo hablo de esa autoridad que es Jesús mismo.  Con Jesús como nuestro enfoque, nuestros corazones no se endurecerán.  Con Jesús como nuestro enfoque siempre sabremos lo que la verdadera paz y amor son.  El mundo tiene un sentido muy vago de lo que esto quiere en verdad decir.  Pero, recibiendo a Cristo a través de la Palabra y la Eucaristía, podremos ser mejores escuchadores y discípulos mas obedientes.