Homilía del Viernes Santo/bigger>/bigger>
/smaller>“Que esta Santo de Viernes Santo?”
/bigger>/bigger>by Fr. William Holtzinger
March 25, 2005
Esta noche celebramos el Viernes Santo. ¿Por
que le llamamos “Viernes Santo?” ¿Acaso no fue la noche cuando algo terrible le
paso a un hombre, un hombre al que todos amamos? ¿Qué hay de bueno el ser
golpeado sin sentido, forzado a cargar la pesada arma de su propia ejecución,
para después soportar el ser cruisificado hasta morir? Si solo de eso se trató
esa noche, entonces se debería de llamar, “el viernes de pecado” en la historia
de la humanidad. Pero, ahí esta el misterio.
El sufrimiento y la muerte de Cristo no fue el final. Él soportó esa tortura
para la gente que iban a ser torturados en los campos de concentración en
Alemania supieran que Dios mismo había sentido el dolor de ellos. Él fue
abandona por sus amigos más cercanos para que aquellos que se sienten solos y
traicionados, encontraran la consolación. Él murió, y murió una muerte
humillante para que aquellos que han tenido una muerte trágica, o una muerte con
un largo sufrimiento, o una muerte sin dignidad supieran que su Dios nunca los
abandonaría, ni los abandonara.
De seguro, era la pasión y muerte de Cristo que nos enseñó como él nos amó. Como
un novio dispuesto a dar la vida por su novia, Jesús se sacrificó, tomó todos
nuestros pecados y nuestras debilidades, y nos redimió. El no esperó nada a
cambio, pero él todo lo dio por nosotros. Este instrumento, la cruz, se
convirtió en el instrumento de nuestra redención. Y, por eso es justo que
mostremos reverencia a esta imagen de tan gran tortura. Es uno de los más
profundos misterios de amor en el cual podemos reflexionar. Por que por los
azotes que él recibió hemos sido sanados. Eso es lo “bueno” del Viernes Santo.