Homilía: Año Litúrgico
“El Nacimiento
nos Muestra Poder Vulnerabilidad”
de Padre William Holtzinger
Dec. 24, 2005
¡Feliz Navidad! La Paz
este con ustedes y en sus hogares.
Vivimos en un tiempo donde
la guerra y el terrorismo son parte de las políticas y de nuestra vida diaria.
Pero, claramente esto no es la voluntad de Dios. La solución de Dios, para
muchas personas, es una que no tiene sentido y al mismo tiempo contradictoria.
La voluntad de Dios es una que es expresada en la fiesta de Navidad.
Dios es todopoderoso y todo
sabiduría. Todos creemos en este hecho. En el tiempo de Jesús la gente Judía
estaba esperando un líder poderoso del linaje del Rey David para restaurar la
independencia y el estado de Israel en el mundo. Pero, la manera en que Dios lo
decidió hacer fue totalmente inesperado. Dios escogió reducirse a nada para
poder revelar quien era el. Esta expresión es revelada en el evento de la
Navidad. Escuchamos en las Escrituras, “Se redujo a nada tomando la condición
de servidor” (Fil 2:7). El se convirtió completamente en humano y al mismo
tiempo continúo siendo divino. El no se convirtió en un gobernador poderoso
para poder expresarse. El se hizo indefenso en una manera que todos conocemos,
de una manera que todos podemos comprender. El se convirtió en un bebé. El
nacimiento, la encarnación, y la Navidad misma es el comienzo de esta nueva
forma de la expresión de Dios y que nosotros le llamamos La Buena Nueva.
Así que, ¿Cuál es una
de las cosas que la Navidad nos enseña? La Navidad nos enseña que el camino de
la paz, el camino a la libertad espiritual, y el camino a la santidad es a
través de la vulnerabilidad. Si nosotros decimos que somos Cristianos, entonces
necesitamos reflexionar en como es que no nos permitimos ser vulnerables y
dejamos que nuestro orgullo nos proteja para aparentar que no tenemos
sentimientos. Además, la Navidad no es el fin del mensaje. La Navidad nos
enfoca hacia la Crucifixion. Ese evento tan terrible por el que Jesús pasó nos
habla otra ves del mismo mensaje. Recuerden que el no se defendió, pero si el
hubiera querido, pudo haber mostrado su poder que sobrepasa a cual quier otro
poder.
Así que, este año nuevo
entre algunas de las otras promesas que ustedes hagan, consideren el ser mas
vulnerables a la voluntad de Dios. No pongan barreras cuando Dios este
trabajando en sus corazones. No pongan defensas contra los seres queridos que
viven con ustedes. No actúen en una forma defensiva, o testaruda. Sean
vulnerables en sus vidas y encontraran paz. Al aceptar la voluntad de Dios,
ustedes imitan a Jesús en el nacimiento. Ustedes se convierten, muy
profundamente en un niño. Si hay algún regalo que ustedes mismos se puedan
regalar, traten de darse vulnerabilidad. Entonces puede ser que ustedes tengan
una verdadera feliz Navidad.