Homilía del Primer
Domingo de Adviento, Año B.
“Listos o No, El Ya
Viene”
Novembre 27, 2005
A través de las
palabras de Jesús y de sus Apóstoles, se nos ha comunicado que Cristo vendrá
de nuevo a juzgar a los vivos y a los muertos. La pregunta es ¿Estamos
listos?
Todos queremos
ir al cielo, y algunos estamos más preparados que otros. Comoquiera,
algunos pareciera que no reconocen la situación en que viven. Sin embargo
otros, han entendido equivocadamente y se han vuelto fanáticos de las
predicciones sobre el fin del mundo y eso los hace vivir atemorizados.
El primer ejemplo es de
San Pablo. Sus primeros textos dan testimonio que el fin del mundo llegaría
en el tiempo que el vivió. En el año doscientos cuatro, (204), San Hipólito
reportó que un obispo estaba convencido que Jesucristo regresaría
inmediatamente. Ese obispo les pidió a sus seguidores que vendieran todas
sus posesiones y que se fueran con el a una área solitaria para esperar
juntos la venida de Jesucristo. Mil años más tarde la basílica de San Pedro
estaba repleta de gente asustada esperando la venida de Jesucristo.
La verdad es que
si estamos viviendo en el final de los tiempos. Cristo mismo nos mostró el
camino de ese tiempo. Hemos estado en ese camino desde hace mucho tiempo.
Los primeros cristianos fueron perseguidos por él que los libros de la
Biblia fueron escritos. Pero, todavía creemos que estos textos son la
palabra divina de Dios. Así mismo, también es nuestro propio sufrimiento.
En nuestra sociedad actual, el Cristianismo es algo pasado de moda, y está
siendo atacado en las escuelas y en las cortes. No deberíamos ser
conformistas o flojos y dejar que esto suceda por que la Segunda Venida de
Jesucristo será una realidad.
Entonces el
adviento, es la manera en que la Iglesia nos invita a prepararnos. Así que,
aquí en San Antonio hay muchas cosas preparadas para asistirlos en ese
caminar. Una de esa cosas será este viernes que viene. En ese día
celebraremos el primero de dos servicios de reconciliación. Mucha gente me
ha comentado que no pueden recibir la Comunión porque no se han confesado.
Bueno, aquí esta su oportunidad.
Oración,
penitencia y servicio, todo esto nos prepara para la venida de Cristo. Si
ustedes ya han aceptado a Jesucristo en su primera venida, entonces no
tengan miedo de la segunda venida.