Homily: All Saints Day: "The Beatitudes
of Saints"
Nov. 1, 2005
by Fr. William Holtzinger
Hoy celebramos el Día de Todos los Santos.
Hoy es el día cuando celebramos las vidas de los incontables héroes quienes
vivieron sus vidas de acuerdo con el Evangelio de Jesucristo.
Una ves alguien dijo por ahí, “La única
tragedia es no ser un santo”. Si ustedes quieren ser santos, entonces
escuchen las palabras de Cristo. Sean las personas que Cristo describe.
Dichosos los pobres de espíritu: ¿Son ustedes
personas libres de prejuicios y de amor incondicional? ¿Son ustedes libres
de cinismo, el cual mata el alma? ¿Ustedes confían en que no importa que se
les presente, Dios estará siempre con ustedes? Dichosos sean, porque el
Reino de los Cielos es de ustedes.
Dichosos los que lloran. ¿Sienten ustedes el
dolor de otros? ¿Es su sufrimiento solo por los miembros de sus familias, o
de los que sufren alrededor del mundo? ¿Aceptan ustedes con gracia el dolor
que les causa el defender su propia fe? Dichosos sean ustedes, porque serán
consolados.
Dichosos los puros de corazón. ¿No están
ustedes contentos de ser el amigo (a) de algunas personas, que tiene que
hablar de ellos a sus espaldas como si estuvieran viviendo una doble vida?
¿Ustedes buscan en lo mas profundo de su corazón esa verdad absoluta, la
cual Dios ha puesto en sus corazones y que la rechaza la hipocresía?
Dichosos sean, ustedes verán a Dios.
Dichosos los misericordiosos. ¿Sufren
ustedes por tener un corazón duro y quisieran ser más compasivos? ¿Desean
ustedes amor y misericordia para sus semejantes? ¿Desean también amor y
misericordia para sus enemigos? Si es así, dichosos sean. El Reino de los
cielos será de ustedes.
Los santos de Dios tamaron estas palabras muy
seriamente. Ellos permitieron que estas palabras entraran en lo más
profundo de sus corazones y las vivieron hasta el final. Ellos viajaron a
países desconocidos para llevar la Buena Nueva de Jesucristo. Muchos
murieron por la fe. Es por estos héroes sin nombre, estas personas que
vivieron esa vida tan santa que celebramos hoy. Pero también, hoy
celebramos a todos los que están en el proceso de convertirse en santos.
¿Se sienten ustedes dignos de esa santidad? ¿Sienten ustedes que no son
santos? Bueno, hoy también es el día de ustedes. Hoy estamos aquí en esta
santa comunión de estas personas que pueden orar unos por otros. Hoy en
nuestras oraciones, pidámosles en nuestras intenciones que nos ayuden en
nuestro peregrinar para que un día nos unamos con ellos en la fiesta que nos
espera en el cielo.