Homilía del Domingo Veintiocho del Tiempo Ordinario, Año A.
“Serenidad en Crisis”
by Fr. William Holtzinger
Oct. 9, 2005
Como personas todos queremos serenidad, un
estado de calma, paz y sin problemas. ¿Quieren serenidad? (Esperar por la
respuesta), claro que si, pero nuestras formas de obtener serenidad, muchas
veces las cosas que hacemos para obtenerla contradicen nuestra búsqueda.
La búsqueda por serenidad siempre envuelve un
trabajo frenético. En otras palabras, trabajamos demasiado, y nos
envolvemos en tantas ocupaciones para encontrar paz.
Y, ahí es donde esta todo lo contrario de la
serenidad. Para poder obtener serenidad necesitamos dejar de tener pánico
por todo, de no permitir que seamos esclavos de la ansiedad. Claro que si,
ahí es donde esta lo difícil. Parece que prefiriéramos ser personas
ansiosas. Esa es una contradicción. Parece que somos personas que nos
gustan las contradicciones. ¿Es eso de dar miedo, o es de dar miedo? Eso
es no confiar en la Confianza. Posiblemente es un pecado que se deriba del
pecado. “No lo puedo olvidar porque no lo puedo olvidar” Según nosotros,
esta es la respuesta por la búsqueda de la serenidad.
Entonces la respuesta para obtener la
serenidad, es enfocarnos en el autor de toda creación. Cuando Jesús estaba
contando las parábolas, los sumos sacerdotes y los ancianos querían matarlo.
Jesús no paró de predicar o de desafiarlos para poder encontrar paz en su
vida. El no trató de escaparse de sus responsabilidades. No, claro que
no. El sabia lo que era necesario y puso su confianza en su Padre.
Así, que tener serenidad no es la búsqueda
por la indiferencia. Una persona indiferente, es una persona que no le
importa nada o nadie, y de esa forma nada la afecta tampoco. Esto no es
Cristianismo. De hecho, nuestros hombres han adoptado esta creencia. Le
llamamos, “Machismo”. Esto es un desorden del amor, y nosotros los hombres
debemos luchar en contra de esto. No podremos encontrar serenidad siendo
personas frías que nunca lloran. Si ustedes no me creen, miren alrededor de
esta comunidad. ¿Quién es más popular en nuestra comunidad hoy? ¡Nuestras
mujeres! ¿Por qué? Simplemente, porque ellas an crecido en numero. ¿Y,
por que pasa eso? Porque ellas no se enfocan en luchar contra el machismo,
ella se enfocan en la lucha por dar vida. Como ustedes pueden ver, el
estrés en nuestras vidas aumenta, así que mejor lo dejemos ir, o eso nos va
a ganar a nosotros. Estas son las consecuencias de la falta de serenidad en
la vida de uno.
Así, que pensando en Cristo, él tenia toda de
estreses alrededor de el, pero el no trato de escaparse de eso. ¿Qué fue lo
que Jesús hizo? El se mantuvo enfocado en que es el creador de la serenidad.
Su Padre Celestial. Esto es el punto central de la vida Cristiana. En
medio de todo el estrés en nuestra vida, todos podemos obtener la serenidad.
Simplemente enfoquen sus corazones en Jesús.
La razón por la que el hombre fue echado
fuera del banquete de bodas, no fue porque él fue puesto injustamente en una
situación formal. En ves de eso, de acuerdo a la costumbre de esos tiempos,
él hubiera tenido pleno conocimiento sobre lo que era necesario vestir. Su
problema fue que a el no le importó y no se preparó apropiadamente.
Pareciera que todos los demás sabían sobre esto. Claramente el no había
hecho nada para prepararse para el banquete.
Ahora es tiempo de vestir nuestros corazones.
Ahora es tiempo de enfocarnos en lo que es más importante. Enfocarnos en
Jesucristo.
¿Una relación con el que nos dará la
serenidad en nuestras vidas? (Jesús)
¿Una relación con el que nos dará una
apreciación más grande por el regalo de la Eucaristía? (Jesucristo)
¿Una relación con el que nos dará el
conocimiento y la serenidad que nos confortara en el estrés? (Jesucristo)
¿Ultimadamente, quien nos quitara el estrés,
y limpiara nuestras lagrimas? (Jesucristo)
¿Quién nos dará fortaleza cuando seamos
perseguidos? (Jesucristo)
¿Ultimadamente, quien destruirá la muerte
para siempre? (Jesucristo)
¿Finalmente, quien nos dará la vida eterna?
(Jesucristo)
¿Ustedes quieren serenidad? Entonces
mantengan su vida enfocada en Jesucristo. Él los guiara a través de los
momentos más obscuros de sus vidas. Ustedes no tendrán miedo de la maldad,
porque ustedes sabrán que él estará al lado de ustedes para guiarlos.
Porque ustedes no solamente serán invitados al banquete celestial, sino que
también serán escogidos para sentarse con él a su mesa.