Homilía del Domingo 12 del Tiempo Ordinario, Año A
“No Teman”
by Fr. William Holtzinger
June 19, 2005

 

Todos hemos conocido o escuchado las primeras palabras que el Papa Juan Pablo Segundo (II) dijo cuando fue elegido como papa.  Sus primeras palabras fueron, “No teman”.  El estaba mencionando palabras de las Santas Escrituras.  Es el mismo mensaje que la Iglesia hoy nos da.  Claro que es un desafío, especialmente cuando tenemos que enfrentar tantas cosas en este mundo.  En estos tiempos tenemos la habilidad de destruir el planeta una y otra ves con tantas armas nucleares que tenemos. 

 

Pero, el sentido de seguridad que teníamos ha sido dañado por el terrorismo del once de septiembre.  En desequilibrio de la riqueza donde cada día el rico es más rico y el pobre es más pobre es escandaloso.  Abuso de drogas y adicción, especialmente methanphetamina, se han convertido en una epidemia.  Apenas ahora estamos entendiendo el numero alarmante del abuso sexual que han sufrido los inocentes.  El estilo de vida que la sociedad le ha impuesto a las familias es estresante.  Probablemente, todos sabemos que el 50% de los matrimonios terminan en divorcios. 

 

Desinterés y escándalo en la fe, en nuestra propia Iglesia Católica, ha llevado a mucha gente ha ser ateos, a ser supersticiosos, o hasta creyentes que no creen en “religión organizada”.  En este sentido, como la Madre Teresa de Calcuta una ves observó y dijo, que éramos el país mas pobre del mundo.  Todos nos hemos convertido en personas muy ocupadas.  Tenemos problemas en mantenernos enfocados en las cosas que en verdad son importantes.  Por consecuencia el nivel de ansiedad es muy alto. 

 

El profeta Jeremías tenía miedo.  Claramente el estaba siendo amenazado por aquellos que no les gustaba lo que el tenia que decir.  Jesucristo también reconoció que la gente sufría por estrés y temor.  Pero el nos recuerda que al final Dios pondrá todo en su lugar.  San Pablo nos vuelve a repetir cuando nos describe como es que el pecado entró en nuestro mundo.  Pero, también nos describe como es que al final Dios vencerá. 

 

En todo esto, la pregunta para nosotros es: ¿Están ustedes viviendo en temor?  Piensen sobre esto: ¿Qué clase de temor vive en lo más profundo de sus corazones?  Y, si ese temor es verdadero, entonces ¿A que le temen?  Como ustedes pueden ver, la fe vence al miedo.  No podemos negar que tenemos problemas y decir que todo es color de rosa en el mundo.  Pero, en realidad lo que podemos hacer es confiar y tener fe en que Dios siempre esta y estará  con nosotros para cuidarnos.  Jesucristo nos desafía a que no temamos los terrores de este mundo, porque este mundo solo es temporal.  Piensen sobre esto: en mil (1000) años…. O en un millón de años, ¿Dónde vamos a estar?  ¿Qué es lo que en verdad es perdurable? Y, ¿Qué es temporal?  Necesitamos poner nuestros corazones en cosas que son duraderas.  Necesitamos poner nuestros corazones en las almas de las personas que amamos. 

 

Es por eso que nuestra parroquia trata de alcanzar a aquellos que su fe esta muerta, se han desesperado o solamente ya no les interesa y esos son: nuestros jóvenes.  Por esa razón es que necesitamos cambiar la manera de hacer las cosas aquí en San Antonio.  Pero, yo se que ese cambio causará temor y ansiedad.  Pero yo los invito, si ustedes tienen dudas, imagínense el cambio si podemos alcanzar y evangelizar toda la parroquia a través de las ventanas y las puertas de nuestro corazón: nuestros jóvenes.  Tampoco dejaremos los adultos atrás.  Estamos buscando maneras concretas de alimentar la fe de los adultos también.  Pero, tenemos más planes todavía.  La preferencia es una opción que nos lleva a pensar en los que sus almas están mas en peligro. 

 

Muy pronto ustedes recibirán otra carta que viene del Consejo Pastoral y de mi, describiendo mas concretamente los pasos iniciales que hemos tomado y que estamos planeando tomar para poder ser mas la voz profética de Dios.  Esto significa que moveremos el tiempo en que ustedes vienen a Misa.  Puede que les sea inconveniente hasta por una hora.  Yo entiendo completamente que somos personas de hábitos.  Pero, también entiendo que si esto es suficientemente importante para ustedes, vamos a hacer lo que sea necesario que tengamos que hacer para que esto pase. 

 

Así, que yo les ofrezco este desafío: Si ustedes no están seguros, o si son pesimistas, yo les pido que cambien su corazón.  Dejen de ser incrédulos y empiecen a creer.  Confíen y tengan fe para que sus dudas desaparezcan.  Somos una comunidad de fe.  Mostremos el amor y la verdad a aquellos que están perdidos.  Mostrémosles la grandeza de Jesucristo, la belleza de nuestro Señor, la misericordia y el amor de nuestro Salvador en nuestra Iglesia.  Convirtamos en personas de fe, no en personas de temor.  Recientemente, estaba yo escuchando hablar a Rosalyn Moss.  Ella estaba repitiendo este dicho:

 

La duda solo mira los obstáculos, la fe mira el camino.

La duda solo mira la oscuridad y la noche, la fe mira el dia.

La duda tiene temor dar un paso, la fe remonta el vuelo.

La duda titubea, ¿Quién cree?, la fe responde Yo creo. 

 

Yo creo.  ¿Ustedes Creen?  Entonces pongamos de pie, y profesemos nuestra fe con confianza.