Homilia: Pentecostes 2005
“Ven Espíritu Santo”
de Padre William Holtzinger
May 15, 2005


Feliz cumpleaños a todos nosotros, la Iglesia. Hoy celebramos el día de Pentecostés, el día que la Iglesia fue formada. Es muy importante saber que no fuimos formados por el voto de algún proceso democrático, ni tampoco por algún juego de lotería. La Iglesia fue formada por la providencia de Dios, quien a través de Jesús y el derramamiento del Espíritu Santo con el que junto a mucha gente muy diferente para que guiaran la Iglesia a un futuro desconocido.

Los Apóstoles, los padres fundadores de la Iglesia fueron hombres movidos por la fe y la pasión, aun que muchas veces ellos fueron movidos por motivos muy pobres. Recuerden que dos de ellos querían llegar al mejor lugar en el cielo (Mc.10:37), mientras que otro traicionó su confianza (Jn. 13: 21-26), y todavía otro lo negó tres veces (Mt. 26:69-74). Pero en esta historia de hombres falibles a quien ahora los consideramos como los primeros obispos de nuestra Iglesia, yo creo que podemos encontrar fe, por que también nosotros somos falibles y muchas veces hacemos decisiones basadas en nuestra propia conveniencia. Pecamos y tratamos de adelantarnos usando o abusando a otros. Hacemos decisiones que lastiman a otras personas y demostramos nuestras debilidades con nuestro amor imperfecto.

Como pueden ver, no somos perfectos. Pero la buena nueva es que no estamos siendo abandonados y sin la ayuda de Dios. El evento de Pentecostés cambió radicalmente la manera en que los apóstoles y los discípulos se veían a si mismos y a la misión que se les había entregado. De ser los doce (12) egoístas y orgullos, con la venida del Espíritu Santo, pasaron a ser los doce (12) que salieron al mundo sin miedo y proclamando el Evangelio. Todos ellos fueron martirizados por la fe, por eso hoy todos podemos vivir en la gloria con nuestro Dios. Ustedes también, todos ustedes, pueden seguir los pasos de ellos. No importa que pecados hayan cometido. No importa que tan mal ejemplo hayan sido hasta hoy. Si ustedes le piden al Espíritu Santo que entre en el corazón de ustedes, sus vidas pueden ser cambiadas y para siempre. Estando conciente de esto, nunca más pensaran que la Misa es aburrida o insignificante. Así, sus vidas nunca mas serán motivadas solo por su voluntad o su conveniencia, sino que Dios los puede dirigir a cosas más grandes e importantes. Cuando ustedes fueron bautizados y confirmados, El Espíritu Santo corrió hacia ustedes.

Ustedes no estaban concientes de eso. Frecuentemente, la gente esta tan distraída con tantas cosas que están pasando alrededor de ese evento que ellos olvidan prepararse ellos mismos para recibir al Espíritu Santo. Así, que si ustedes dejaron pasar esa oportunidad cuando ustedes recibieron esos Sacramentos, no se preocupen, Dios esta listo para renovar en sus corazones ese mismo Espíritu otra vez. Si ustedes quieren ese Espíritu, solo necesitan pedirlo.

Así que, si ustedes deciden tener ese Espíritu mas vivo en ustedes, entonces por favor, oren conmigo. Repitan después con migo:

Ven Espíritu Santo. Ven entra en mi corazón. Abre mi mente. Quita todas las cosas de mi vida que obstruyen tu camino hacia mí. Ven Espíritu Santo y renueva mi vida. Renueva mi fe. Renueva mi pasión. Renueva mi comportamiento. Renueva mis palabras. Ven Espíritu Santo y enciende mi fe profundamente. Enciende en mí un nuevo deseo por Jesucristo. Enciende un espíritu de servicio a tu Santa Iglesia. Ven Espíritu Santo y haz me nuevo. Amén.