Homilía: Dia de los Muertos
by Fr. William Holtzinger
Nov. 2, 2004


Hoy celebramos el Día de Todas las Almas o el “Día de los Muertos”. Es el último día de tres días de oración especial en la Iglesia. El Día de todos los Santos, que fue ayer, oramos por las intenciones de los que están en el Cielo. Pero, ¿Cómo no sabemos quienes son los que han llegado? Oramos por todos los que han muerto en nuestras familias y le pedimos a Dios que los purifique para que ellos puedan llegar a entrar al Cielo. El proceso de purificación es llamado purgatorio.
Purgatorio es un proceso más que un lugar. Por ejemplo, ¿Alguien sabe dónde se encuentra el Cielo o el Purgatorio? ¿Cuánto tiempo pasa un alma en el Purgatorio o en el Cielo? En verdad ninguno de nosotros sabe las respuestas de estas preguntas.
Por eso es mejor pensar del Cielo y del Purgatorio como acontecimientos en ves de lugares donde pasamos tiempo. Así, que si algunos esta en el Purgatorio, debemos de alegrarnos y continuar orando por ellos. Es el lugar donde nuestro Señor proveerá para todas las gentes. Es el lugar donde el destruirá el manto de nuestros pecados, ese manto que tenemos todas las personas. Es un lugar donde la única salida es el Cielo, donde no habrá más muerte o sufrimiento, o lágrimas, o dolor. Hoy debemos de orar por nuestros familiares para que se les dé el regalo del que Jesús la habló a Marta: el regalo de la resurrección y la vida eterna en el Cielo. Oremos para que todos reciban ése regalo.
Así que, yo los invito a que oremos unos minutos en silencio. Piensen en los nombres de sus familiares y amigos ofrézcanselos a Dios. Oremos para que sus almas sean purificadas de todo pecado. Entonces levantémoslos como levantamos la Eucaristía, el pan de la vida que es Jesús, y en quien ponemos toda nuestra esperanza. Amen.