Homilía del Primer Domingo del Adviento,
Año A.
“Prepárense para El Adviento de Cristo”
Nov. 28, 2004
by Fr. William Holtzinger
Hoy la Iglesia nos pide que estemos alertas y
nos preparemos para la Segunda Venida de Cristo. Ese es el mismo mensaje que
escuchamos en las Escrituras, cuando ni siquiera Cristo mismo sabe el tiempo de
su regreso, pero se nos invita a que siempre estemos preparados porque no
sabemos el día ni la hora.
El día viernes mi hermana me platicó de una experiencia que ella tuvo, lo que me
recordó de la necesidad que tenemos de siempre estar aleta. Ella me explicó que
su esposo quería hacer un caldo de lo que les sobró del pavo del día de Acción
de Gracias. Así que, ella puso todo lo que quedo del pavo en una olla y lo puso
a coser durante toda la noche. El siguiente día muy temprano en la mañana ella
despertada con el humo de algo que se estaba quemando. Esto la asusto tanto que
se levantó en ese mismo momento y corrió a la cocina. Cuando llegó a la cocina
descubrió que la comida de la olla se había quemando tanto que el humo causo
demasiado daño en toda la casa.
Ahora que es el invierno, las mañanas y la tardes son mas oscuras que en el
verano. Y, por eso se me hace más difícil levantarme en la mañana. Y, tengo que
hacer más esfuerzo para levantarme de la cama. Las Escrituras nos dicen que no
debemos de estar domidos en nuestras vidas espirituales.
Aunque la segunda venida de Cristo no ha pasado todavía, no debemos ser personas
flojas. De hecho, eso definitivamente pasará. ¿Así que, como estamos preparados
para la Navidad? Sería bueno considerar disminuir el nivel del estrés y
disminuir la distracción constante que los separa de las cosas importantes de
sus vidas. A lo mejor, necesitan hacer mas esfuerzo para orar para que termine
la guerra en el mundo. ¿Recuerdan que en la primera lectura se nos dice que
debemos de cambiar la espada por el arado?
La guerra en Irak es el siguiente punto por el que debemos orar. Pero, a lo
mejor debemos incluir las guerras de nuestras propias vidas. De las guerras que
les hablo son aquellas que se manifiestan como, ódio, coraje y venganza en
contra de las personas que deberíamos amar. Me refiero a los miembros de
nuestras familias a y amistades. Otra manera en la que nos podemos preparar para
el Adviento es yendo a confesarnos. En dos semanas les ofreceremos dos servicios
de reconciliación para toda la comunidad. Si no pueden venir a ninguno de esos
dos días, recuerden que siempre hay confesiones todos los sábados de las 3:30 a
las 5:00 de la tarde.
Me imagino que ustedes tienen tradiciones diferentes en sus propias familias.
Así, que los invito a que piensen sobre la manera en que preparan a sus familias.
¿Cuáles son sus tradiciones?
Los invito a que levanten su mano para que la hermana Juana les pueda llevar el
micrófono para que escuchemos sus ideas.
(Sr. Juana walks around the community handing the microphone to people who want
to share).
Finalmente, este Adviento nos da la oportunidad de cumplir nuestra misión como
una comunidad que esta siempre con los brazos abiertos. ¿Ustedes conocen a
personas que no han venido a la Iglesia por mucho tiempo? ¿Ustedes conocen a
persona que han sido dañadas por la Iglesia? ¿Por qué no hablar con ellas e
invitarlas a que regresen para el tiempo de Navidad? ¿Han notado la bandara que
esta enfrente de la Iglesia? “Vengan a casa para la Navidad”. Cuando ustedes
inviten a esas personas, ustedes también vengan con ellas. Esa es una muy buena
manera para prepararse ustedes mismo y preparar a los demás para la Segunda
Venida.