Homilía del Domingo Veintisiete del Tiempo Ordinario, Año C.
Homilía del Domingo 29 del Tiempo Ordinario
“Sean Persistentes, No desfallezcan”
de Padre William Holtzinger
Oct. 16, 2004



¡Hoy el mensaje de las Escrituras es muy claro! Sean persistentes y no desfallezcan. Primero, Moisés fue tan persistente en su penitencia que Aarón y Jur necesitaron ayudarle a detener los brazos levantados. Después, el Salmo121 nos recuerda de donde nos vendrá ayuda final. Luego Pablo le escribe a Timoteo para decirle que se mantenga firme y que proclame el Evangelio. Escuchamos, “Sean persistentes cuando les sea conveniente y cuando no les sea” (2 Tim. 4:2). Y finalmente, Jesús les dice a sus discípulos que oren sin desfallecer. Entonces el les empieza a contar una parábola sobre una viuda que era muy persistente y quien gano su caso por ser persistente.

De alguna manera la idea de ser persistente no es tan difícil de creer. Nuestra cultura nos lo enseña. Piensen sobre las películas...cuantas películas han sido hechas sobre un personaje que es pobre, débil, sin poder, pero que por su persistencia siempre le gana al malo y poderoso. ! Muchas ¡ La llamada más difícil es la que nos dice que no desfallezcamos, no nos cansemos, no nos desilusionemos. Vivimos en una cultura de llena de opciones y adversidad, y es muy fácil decidir a cambiar a algo más cuando nos encontramos en situaciones difíciles. Algunas veces esto puede ser una buena idea, pero otras veces no es tan buena. Demasiada gente esta desilusionada y han perdido contacto con la visión que Dios tiene para ellos en sus vidas.

Pero cuando se trata de nuestra vida en la fe, estamos siendo llamados a ser persistentes. Como papás, ustedes tienen un trabajo muy difícil. Ustedes trabajan mucho sobre como crear a sus hijos para que sean miembros positivos de la sociedad. Especialmente, cuando ustedes bautizan a sus niños, ustedes hacen la promesa de que ustedes los van a crear en la fe. Pero en verdad no es difícil cuando ellos están chiquitos. Pero, cuando ellos son adolescentes, entonces el trabajo es más difícil. Los deportes, los amigos, u otras actividades pueden convertirse en el centro de sus vidas. Y ustedes jóvenes, piensen sobre esto: ¿Cual es la cosa más importante para ustedes? ¿Acaso, no es una de esas cosas? Eso es normal. Pero como quiera, las Escrituras nos dicen, y Jesús mismo es quien lo dice, no pongamos nada antes que a el. Ahora, papás y jóvenes, piensen por un momento... ¿Cual es la cosa más importante para ustedes? Y ustedes pasan casi todo su tiempo con esas cosas. Como pueden ver, esto se trata de prioridades. Si son los deportes ustedes tienen que practicar para ser buenos. Dios quiere que usen los talentos que el les ha dado. De hecho, el quiere estar contigo en esos momentos. Pero, el mundo lo planea todo en contra de Dios. En la cultura de hoy, hasta se podría decir con seguridad que el mundo detesta a Dios. De una manera u otra, todos somos victimas. La única manera que hay para combatir eso es ser persistentes en nuestras creencias y en nuestros valores morales. Esto puede significar que ustedes defiendan la verdad al enfrentarse contra alguien que ustedes aman mucho. Pero, ahí es donde nos hacemos comunidad. Necesitamos apoyar esas decisiones para poner nuestra creencia primero y ayudarnos entre nosotros mismos cuando eso nos cause sufrimiento a alguno de nuestros miembros. Necesitamos crear una nueva cultura Católica Cristiana donde sepamos que nuestras vidas en la fe serán apoyadas.

Esto empieza cuando nuestros niños están chiquitos. Necesitamos, como Iglesia, recordarnos unos a otros que nuestra fe en Dios es la fuente de fortaleza y de ayuda. Y porque somos Católicos, creemos que la Eucaristía es la clave donde podemos encontrar ese apoyo. Como comunidad, también somos llamados el Cuerpo de Cristo, así que, deberíamos trabajar en apoyarnos unos a otros en la fe. Para los papás, ustedes pueden crear esa cultura necesitada en sus casas al ayudar a sus hijos a poner en orden sus prioridades. Antes que nada, primero esta Dios. No permitan que el entrenador de los deportes decida cuando deben de asistir a Misa y cuando no. Ustedes mismos pueden resolver eso. En 1000 (mil) años, ¿cual de las prioridades será más importante? Pero para que podamos crear esta nueva cultura, necesitamos ser persistentes y no ceder. Habra momentos cuando nos enfrentemos y discutamos con las personas que más queremos. Pero, esta puede ser una citación donde los dos lados ganen. Recuerden que el mundo detesta nuestra fe, nuestra Iglesia, nuestra religión, y algunas veces hasta a nuestros niños. Piensen en esto. ¿Cuantos deportes se juegan solo por pura diversión? ¿Cuantos equipos van con la idea de jugar solo para ganar? Hacen del juego una verdadera guerra.

Somos criaturas de hábitos y cultura. Si podemos empezar a crear un ambiente que apoye las decisiones difíciles que los papás hacen por la fe, entonces la carga será mas liviana. Si podemos ayudar a las familias mas jóvenes a que hagan decisiones que promulguen la fe, como les decía, su trabajo como papás será mas fácil.

Para poder vivir en la luz del Evangelio, necesitamos oír las palabras de San Pablo, que permanezcan firmes en la fe. A través del acto constante y persistente de estar presentes ante Dios, encontraremos fortaleza para hacer las decisiones correctas. Así que, necesitamos orar por nuestros jóvenes. Necesitamos orar por los papás. Necesitamos orar por los ancianos que tienen hijos adultos que tienen problemas con sus propios hijos. Necesitamos orar para que nosotros mismos le entreguemos nuestros corazones a Dios cada día.