Homilía
del Domingo Veintisiete del Tiempo Ordinario, Año C.
“Da con Gozo y Gratitud”
de Padre William Holtzinger
Octubre 3, 2004
En el Evangelio se nos esta desafiando a que
sepamos el verdadero orden de las cosas. En el tiempo de Lucas, para la gente
era muy común tener sirvientes y esclavos. Aun que pensemos que esas situaciones
son injustas, no debemos dejar que las normas sociales y culturales sean un
obstáculo para el mensaje. El mensaje es un desafío para saber, como Cristianos,
que no debemos hacer favores para que nos den las gracias, o para que se nos
reconozca por hacer cosas que son nuestra responsabilidad. Por ejemplo, cuando
se les pregunta a los soldados como le han hecho para perseverar en la batalla;
o cuando se les pregunta a los bomberos como pudieron haber salvado a la gente
que estaba en una casa que se estaba quemando, típicamente los escuchamos decir
que ellos solamente estaban haciendo su trabajo.
Así que, ¿Cómo Católicos Cristianos cual es nuestros trabajo? Bueno, tenemos
muchos. Lo que se espera de nosotros es algo grande. Nosotros los Católicos
hasta usamos la palabra que se uso en las Escrituras hoy: obligación. El mundo
odia esa palabra. Pero, todos tenemos obligaciones. Cualquier persona que diga
que no esta obligada a nada, simplemente esta tratando de escaparse de las
responsabilidades. Esas personas, simplemente, no han madurado.
Hoy, se nos esta recordando por Dios que debemos cargar nuestras responsabilidad
con gozo, y no con pesimismo o coraje. En el salmo se nos esta diciendo que no
endurezcamos el corazón. Pero, esa es nuestra respuesta común cunando se nos
habla de obligaciones.
La semana pasada, mucha gente trabajo y trabajo en la venta de comida para la
parroquia. ¡Gracias! ¡Fue una experiencia maravillosa! Mucha gente me ha
comentado positivamente sobre ese evento. Este es una de las manera donde se nos
muestra como algunas personas ha prestado su tiempo y su talento.
Pero, también es importante hablar sobre como apoyamos financieramente el
trabajo del Señor. A muchas personas no les guata las charlas que se tratan de
dinero, pero yo les aseguro que a los sacerdotes tampoco les gustan. Pero, es
nuestra obligación apoyar económicamente en señal de acción de gracias por todo
lo que el Señor nos ha dado. Pero, la pregunta es, ¿Cuánto debo de estar dando?
Comúnmente pensamos, ¿bueno cuando se necesita? Cuando sabemos que hay un
problema, todos cooperamos para resolverlo. Esto se llama, “Dar en necesidad”.
Esto es muy bueno. Pero también estamos llamados a dar en “Acción de gracias”.
Somos Católicos y la Eucaristía es el centro, lo que quiere decir, “Acción de
Gracias”. En realidad nuestra obligación y nuestra respuesta apropiada por todo
lo que Dios nos ha dado. Se supone que somos gente de Acción de Gracias.
Cuando damos en acción de gracias nuestra motivación esta basada en gratitud y
no en un mandato. Cuando damos por gratitud, respondemos con gusto. Para poder
dar en acción de gracias, necesitamos orar para que entendamos que Dios nos ha
dado primero. Entonces podremos medir cual será nuestra respuesta apropiada. ¿Podemos
ofrecerle un regalo igual a Dios? No. Esto es imposible. Dios nos ha dado todo,
y nada que le demos se puede comparar con eso. Pero, eso no es una excusa para
que no hagamos nada. Les estoy pidiendo a todos ustedes que empiecen un proceso
de discernimiento sobre el nivel financial que ustedes dan en su acción de
gracias a Dios a través de su parroquia San Antonio.