Homilía
del Tercer Domingo del Tiempo de Cuaresma, Año C
“Cultiva Tu Vida”
de Padre Memo Holtzinger
3-14-04
Después de los eventos en Madrid estos días pasados, me hace pensar sobre la
tragedia mencionada en el Evangelio de hoy. La gente estaba tratando de entender
un gran misterio: ¿Por qué le pasan cosas malas a gente buena? La pregunta no es
muy simple, ni tampoco yo les daré una respuesta completa hoy. Cristo responde
explicándonos que las muertes de esas personas, no fueron causadas por los
pecados que ellos hayan cometido. Ellos no fueron matados por que tuvieran mas
pecados que otras personas.
La pregunta más difícil o él desafió lo podemos encontrar en la parábola que
Jesús nos cuenta hoy. Es muy razonable que cortemos cualquier árbol que no este
dando fruto, porque se supone que debería estar dando algo. En el negocio de las
norcerias, yo creo que esto ha de ser algo muy común. La solución que Jesús nos
ofrece cuesta mucho y además consume mucho tiempo de cualquier persona que
trabaje en ese negocio. ¿Cuántos de ustedes trabajan en una norceria aquí o
cercas de Forest Grove? Muy bien, así que ustedes pueden entender de que estoy
hablando. Parece como si fuera una pérdida de tiempo y energía el tratar de
salvar un solo árbol que da higos. Si, así es exactamente como Dios es. El se
espera por todos nosotros. Como ustedes pueden ver, de una manera u otra todos
somos como ese árbol de higos. Todos luchamos en nuestras vidas para dar buen
fruto. Pero, el pecado no nos deja florecer y con el tiempo dejamos de dar esos
frutos. Así como Jesús nos muestra que clase de árbol somos, así mismo ustedes y
yo necesitamos cultivar nuestra propia tierra. ¿Qué quería decir con eso? La
tierra es el ambiente en el cual las plantas viven. Para nosotros la tierra
puede ser nuestras familias, nuestras esposas, nuestros esposos, nuestros niños,
el lugar donde trabajamos, nuestras actividades, la participación en la Iglesia,
y cualquier otra cosa que hacemos para entretenernos. Todas estas cosas
necesitan ser cosas positivas que den vida, para que podamos crecer
espiritualmente. Pero también podemos cultivar esa tierra en una forma no muy
buena, y eso pasa cuando nuestro egoísmo sale a relucir. Dios quiere podar
nuestros deseos y nuestras intenciones. Necesitamos cultivar la tierra de
nuestras vidas para mejorar la tierra de otros. Esto es una forma diferente de
vivir nuestras vidas. ¿Cuántas cosas no hacemos en un día solo para satisfacer
nuestras necesidades personales? Nuevo papás comienzan a entender esto de una
forma muy poderosa. La presencia de un bebe en una familia muchas veces cambia
los valores y las prioridades de muchas personas. Esto es una cosa muy buena.
Porque así aprendemos a olvidarnos de nosotros mismos y empezamos a dar nuestra
atención a alguien más. Todos estos cambios nos ayudan a vivir una vida más
similar a la de Cristo.
Jesús es el jardinero perfecto. Él conoce la mejor forma de cultivar nuestras
vidas en las necesidades espirituales, las necesidades sociales y las
necesidades donde necesitamos ser personas amorosas. Pero, muy raramente le
pedimos su opinión o un consejo. ¿Por qué hacemos esto? Yo me pregunto, será
porque la respuesta requiere que cambiemos y seamos diferentes, lo cual nos
causa ansiedad y miedo. ¡Pero, mis hermanos y hermanas en Cristo, no deben tener
miedo! Confíen en Dios porque él sabe exactamente que clase de fertilizante
necesitan en sus vidas. Puede que al principio sea un poco estresante, pero yo
les garantizo que será muy emocionante y les dará libertad.
Una forma muy poderosa de hacer esto es cuando se celebramos el Sacramento de
Reconciliación, (Confesión) Ustedes son siempre bienvenidos al confesionario que
esta a la entrada de la Iglesia. Yo estoy ahí todos los sábados de las tres y
media de la tarde a las cinco (3:30pm-500pm) Pero si un día entre semana tienen
una emergencia, llamen por teléfono y hacemos una cita para confesión. El día
diecisiete de Marzo, que es la siguiente semana, y luego el día veintitrés de
Marzo (17 y 23 de Marzo) estaremos celebrando el del Sacramento de
Reconciliación a las siete de la tarde. Estos dos días que tendremos servicio de
reconciliación, serán bilingües. Al recibir el perdón de Dios, ustedes están
participando en una forma muy profunda de cultivar su tierra, la cual es su
propia vida. No tengan miedo. Vengan y reconcíliense. Otra ves, ¿Cuales eran los
días que les mencione que tendremos los servicios de reconciliación? (17 y 23 de
Marzo, 7:00pm)Diecisiete y veintitrés de Marzo a las Siete de la tarde. Que
bueno, entonces ahí los espero.