Homilía del Miércoles de Ceniza, Año C
“La Cuaresma no se trata de Ustedes”

by Fr. William Holtzinger
Feb. 25, 2004



En el libro, Una Vida con Propósito (The Purpose Driven Life), Rick Warren ha creado un retiro personal para la Cuaresma escribiendo cuarenta pequeños capítulos donde explora la pregunta más común, una pregunta en la que “La Cuaresma” nos cuestiona también: “¿Por qué estoy yo aquí?” Durante la Cuaresma ayunamos, nos abstenemos de algunas cosas que no nos dejan concentrarnos en la presencia de Dios en nuestras vidas. Y cuando no caemos en los deseos de esas cosas que son muy confortables para nosotros, la Cuaresma nos otorga un tiempo especial para estar bien concientes de nuestros pecados, y muy atentos también a la solución a estos: la reconciliación.

El primer capítulo de este libro nos presenta como nos debemos de mantener durante toda la Cuaresma. Simplemente mostrándonos que la cuaresma no se trata de nosotros. Muchas veces nuestro mundo, nuestros trabajos, nuestras relaciones personales se encuentran envueltas en nuestro propio punto de vista, lo cual hace muy difícil que cambiemos nuestro punto de vista sobre muchas cosas. Mucho de lo que hacemos es solamente por nuestra propia gratificación o nuestra autoestima. El Señor Warren reflexiona en lo que nosotros que creemos: “que todo lo que pasa en la vida es para nuestra propia realización, para nuestra paz, para nuestra felicidad”. Hoy también las Escrituras nos recuerdan que debemos de pensar menos en como otras personas nos miran; porque cuando pasamos mucho tiempo pensando en eso, nos distraemos tanto que olvidamos enfocarnos en que es lo que Dios quiere o piensa de nosotros. Es una acción muy santa no buscar la aprobación de otras personas en todo lo hacemos, en ves de eso debemos concentrarnos en como podemos complacer a Dios, porque “Dios ve todo lo que esta oculto”. En ves de pensar que nosotros lo podemos hacer todo, porque no le pedimos a Dios su ayuda. A través del ayuno, de la oración y obras de caridad, la Cuaresma no da la oportunidad para que salgamos de nuestra propia piel.

Hoy, ponemos ceniza en nuestra frente para recordar que por nuestro egoísmo, nosotros mismos nos volvemos inútiles. Somos polvo, y en polvo nos convertiremos. Esa realización nos debería de hacer todavía más agradecidos al saber que Dios nos escogió para convertirse en uno de nosotros y poder sanarnos. En la prelícuala “La Pasión de Cristo”, la cual el día de hoy se presenta nacionalmente, las expresiones mas graficas de los actos de amor que Cristo hizo serán vistos por millones de gente. La pasión de Jesús, su camino a la muerte nos demuestra profundamente su gran disposición y todo lo que tuvo que pasar por nuestras almas. Mientras él agonizaba pensando en los sufrimientos que pasaría, su desinteresado acto de amor, claramente nos demuestra que él sabía su propósito en su vida. El no permitió que sus propios deseos físicos y sicológicos determináran cual acción debía tomar. Cuando San Pablo escribió a los Romanos les dijo que, “la preocupación por la carne significa muerte, y la preocupación por el espíritu significa vida”. (Rm. 8:6)

Otra ves la Cuaresma nos da la oportunidad de poner en orden los motivos que tenemos para vivir. ¿Por quien hacemos cada cosa que hacemos? ¿Por nosotros mismos? ¿En verdad amámos a otros? ¿Hacemos actos de caridad por otras persanas que no seamos nosotros mismos? ¿Pasamos nuestras vidas trabajando solo para sentirnos o tener mas que otros? ¿Oh, acaso nos inclinamos a la realidad de que el amor apasionado de Cristo, simplemente nos enseñó a que siempre debemos hacer las cosas lo mejor que podamos? Eso es lo que hace la diferencia cuando nos enfocamos solo en lo negativo de una religión, o nos enfocamos a vivir una vida amorosa, con compasión, alimentando al mismo tiempo una relación especial con quien nos amó desde toda la existencia.

Yo invito a cada uno a que empecemos nuestra propia cuaresma, nuestros cuarenta días de enfoque hacia Dios. Hagan una promesa de hacer algo cada día o de ayunar cada día porque eso hará que su relación con Dios crezca. Si no han hecho algo que en verdad es importante y que necesitan hacer, y no lo han hecho solo por decidía, háganlo para que su fe sea una fe viva. Escuchen otra ves a San Pablo: “Este es el momento favorable, este es el día de la salvación”.